Todo el mundo quedó atónito hoy cuando la selección italiana cayó por tres a dos frente a la débil y debutante Eslovaquia. Los eslavos impusieron una dura batalla y lograron ganar un partido que dominaron de principio a fin.
Así es como por segunda vez en la historia vemos al campeón vigente de una copa del mundo irse de vuelta a casa al término de la fase de grupos, luego de que Francia se devolviera a París luego de la primera ronda del mundial de Corea – Japón 2002.
Curiosamente, el Campeón y el subcampeón de la copa de Alemania fueron las dos grandes selecciones que hasta la fecha han quedado fuera de la Copa del mundo.
Coletazos en la Banca
Como consecuencia del fracaso mundialista, inmediatamente se sintieron reacciones en la banca lombarda. Marcelo Lippi, entrenador de la Azurra, renunció luego de la derrota ante los eslovacos. El ex entrenador de la Juventus hizo una fuerte autocrítica, según sus propias palabras: “Asumo toda la responsabilidad de lo que pasó. Le deseo lo mejor a mi sucesor y gracias por estos años". Así fue como el ex entrenador de la Vechia Signora se despidió de la selección italiana que tanta alegría le dio en el 2006, pero que hoy lo tiene en boca de todos por su estrepitosa eliminación de la Copa.
A estas palabras, el ahora ex DT italiano agregó: "Asumo todas las responsabilidades. Mi equipo tenía terror en las piernas, en la cabeza y en el corazón, y si no lo logramos como se necesitaba, es porque el entrenador no preparó el equipo de la forma correcta en el plano psicológico, físico y táctico, pero sobre todo en el psicológico".
Claramente no tuvo un final feliz la relación entre Lippi y la Federación. Se va con la amargura de no ver a su selección en otra posición, en la que indudablemente debe estar, y lo deja ver de este modo: "Hoy no preparé el equipo de manera suficiente. Me disgusta matar mi relación con la Federación de esta manera. No digo que íbamos a ganar el Mundial, pero al menos hacer algo diferente", dijo Lippi, con amargura.
Lo único que queda en este momento para la Azurra es que su nuevo técnico, Cesare Prandelli, los inicie en un nuevo ciclo de éxitos y gloria, como siempre ha estado acostumbrada la Selección campeona del mundo.
"A Sudáfrica sin escalas."










0 comentarios:
Publicar un comentario